Thursday, October 23, 2008

Octubre 23, 2007

"...Antes de conciliar el sueño pienso un poco en lo que está pasando...

Mañana pensaré mejor las cosas... aunque pensándolo bien; no hay mucho que pensar; lo adoro como lo que es; mi mejor amigo/ caja de secretos / confidente / pepe grillo / inserte adjetivo de su preferencia aquí /... eso es todo...

o no es todo?"




6:00 a.m. suena el despertador y despierto a la par con Alex. Mientras en franca confianza tomo mi ropa y me dirijo a la ducha él enciende su Lap Top, práctica común para él en esos días. Salgo de la ducha y mientras me arreglo el cabello con la secadora y él digita algo en su Lap Top sugirió visitar Mérida esa semana y acepté la idea; no conocía la Blanca Mérida.

Son las 7:10 am, salimos de su departamento y al cerrar la puerta sus labios buscan los míos y sujeto suavemente su mejilla; gestos que ya nos parecían naturales. Nos dirigimos al sitio del que parte el autobús que me traslada al centro de trabajo de esa semana; nos despedimos ahora con un beso en la mejilla. Sólo somos mejores amigos.

Entre las 09:00 y las 13:00 hrs la cantidad de SMS intercambiados de su celular al mío era inédita. Seguíamos teniendo mucho que decirnos pese a las horas y años de conversaciones. Por SMS me acompañó esa jornada y lo acompañé a realizar un par de actividades laborales.

Cerca de las 13:00 hrs estaba reunida con un nuevo equipo de trabajo en el que coincidí nuevamente con Sergio Talavera, con el que un par de horas antes había desayunado fruta con yogurth de soya. Ahora teníamos que exponer un tema importante simulando una sesión de lucha libre; 3 caballeros (Sergio entre ellos) y yo rápidamente armamos el plan a seguir. Sin dudar un momento nos subimos al escenario preparado para las exposiciones de esa semana y desempeñamos los roles; roles que cambiaron durante la semana y que si ayer me habían hecho empresaria, hoy me habían convertido en edecán de lucha libre; papel importante porque mientras caminaba elevando un papel sobre mi cabeza explicaba algunos puntos básicos para la organización; al fin de cuentas eso era por lo que estábamos ahí. Risas, aplausos, más risas, excelentes comentarios. BIEN.

A las 16:00 hrs nuevamente sentada en el autobús que me llevaría al punto del que salimos a las 7:30 hrs platico con Sergio sobre la visita a Mérida y le parece buena idea así que decidimos ir el jueves. Además decidimos ir a comer con todo el grupo del curso (presente en el autobús) a un lugar que al menos yo ya conocía y me gustaba mucho. Notamos que sopla un fuerte viento, tan fuerte que comienza a sacudir el autobús y al pasar al lado del mar las ventanillas se llenaron de algas marinas, el autobús se mojaba con las olas de dimensiones espectaculares y nosotros no dejábamos de sorprendernos, celulares fotografiando el evento, videos, llamadas...

Aún con el viento amenazante a las 16:35 el grupo casi completo se dirigía al restaurante en el que comeríamos y yo enviaba SMS a Alejandro para asegurarme que estuviera bien pese a la tormenta que se avecinaba. Acordamos que él pasaría por mi al restaurante e iríamos por un café. HECHO.

Después de una divertida comida, muchas risas, una sesión de rapport con ejercicios prácticos y mucho análisis con los compañeros de curso, Alejandro pasó por mi y salí del restaurante siendo empujada violentemente por una ráfaga de aire; el clima empeoraba y no entendía cómo en sólo 3 horas había cambiado tanto. Aún así seguimos el plan establecido y fuimos por nuestro café; en el que vimos volar una "E" del letrero del Italian Coffee. Café en mano decidí pagar por lo que Alejandro en absoluta complicidad me "sembró" un billete para reponer lo que yo había pagado. Brillante comentario de mi parte hizo que se le iluminaran los ojos y viera por primera vez su sonrisa de lado.

Salimos del café para refugiarnos en su departamento; me presentó a su mejor amigo y vecino -Oscar Broca- quien nos miraba sin creer el título autoimpuesto de "sólo mejores amigos"; Alejandro además le demostró que me podía cargar "como niña".

Son las 23:30 hrs y después de mi ducha nocturna decidimos dormir...

Antes de conciliar el sueño sentí sus brazos rodeándome y el beso de buenas noches tuvo otro sentido...mañana seguramente tendré tiempo para pensar un poco en lo que está sucediendo.



1 beben café y opinan:

Santiago said...

Ice:

No había comentado públicamente porque esperaba leer el final de tan original principio. Hoy que al fin llegamos al sábado que regresas a casa puedo declarar que es impresionante tu elocuencia y esa facilidad con la que cuentas los detalles, ciertamente naciste para esto y no puedo estar mas orgulloso de ti.

Felicidades Ice.